Cuatro cilindros, tres cilindros y hasta 100% eléctricos. La gama de BMW Group es una de las que se tomó más en serio la decisión de reducir el tamaño de los motores. En la Argentina, por ejemplo, una buena parte de las unidades patentadas en 2018 fueron con impulsores tricilíndricos: se ofrecen en la gama de BMW (Serie 1, desde 35.900 dólares) y Mini (Cooper Pepper, desde 34.900 dólares).
Por suerte, en BMW todavía queda lugar para su mayor especialidad histórica: los seis cilindros en línea. Y, también por suerte, todavía hay muchos clientes que los demandan.
Un buen ejemplo de este fenómeno es la tercera generación de la X3. Esta SUV para el Segmento D (mediano) se lanzó a la venta en marzo de 2018 con dos motorizaciones, de cuatro y seis cilindros. Sin embargo, el mes pasado, la marca decidió simplificar la oferta en la Argentina y se quedó con la versión más vendida: X3 M40i.
Bajo el capot, tiene un seis cilindros turbo de 360 caballos de potencia y 500 Nm de torque. Es una verdadera bestia de lujo, con doble tracción, caja automática de ocho velocidades y un precio igual de brutal: 124.900 dólares.
Los seis cilindros en línea impulsaron a algunos de los deportivos más emblemáticos de BMW. Desde los primeros M5 hasta el legendario M1, sin olvidar al M635 CSi y a tres generaciones del famoso M3.
De hecho, es una arquitectura mecánica más vigente que nunca. Un seis cilindros en línea es el motor que eligieron BMW y Toyota para desarrollar en paralelo sus dos deportivos más flamantes: los nuevos Z4 y Supra.